Revolución, Gestión y Comunicación

Publicado por laho8252   // Lunes, 22 de octubre del 2012   // 3 comentarios

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Es indudable que la Revolución Bolivariana ha avanzado en materia política, social y económica en estos últimos catorce años. Negarlo, incluso minimizar sus logros por el simple deseo de cuestionar sus errores o porque tenemos en mente “brillantes fórmulas” para profundizarla, es ser mezquinos y no entender todo lo que se pone en riesgo cuando el Comandante Chávez va imprimiéndole tiempos al proceso revolucionario. Sin embargo, las características culturales del sistema que estamos tratando de enterrar para que nazca y se consolide uno nuevo, más participativo, protagónico, donde el poder de las masas tenga preeminencia y sea autogestionaria, nos impide culminar el parto hacia la construcción de la Patria Socialista.

Los valores que ha impuesto el capitalismo en nuestro país –en todas sus formas–, van construyendo en el núcleo de los logros revolucionarios, desviaciones pequeño burguesas que no terminamos de entender; peor aún, que no terminamos de atacar para darle paso a otra cultura de vida. Es por ello que no nos debe sorprender, cuando una familia que vivió en condiciones paupérrimas, donde por baño había un hueco, donde por ducha había un tobo, donde se vivía temblando de miedo antes, durante y después de cada tormenta, es dignificada con una vivienda con condiciones que jamás pensó disfrutar en su vida y, paradójicamente, termina asimilando el mensaje perverso de una supuesta defensa de la propiedad privada que le hace dudar de las bondades que ha recibido de la Revolución Bolivariana. También, hay que exponerlo, persiste la cultura del voto castigo en el marco de las elecciones burguesas. Con dolor podemos observar a sectores de nuestro pueblo étnicamente rechazado por la derecha, aplaudiendo a quienes lo masacraron en febrero del 89, solo porque no han sido tocados directamente por las misiones o los logros de la Revolución.

En el caso de la clase media se muestran más patéticas estas desviaciones. En los años 80 se inicia la destrucción económica de esta clase que siempre ha vivido endeudada hasta los tuétanos. El neoliberalismo y la voracidad de los grupos económicos de poder en manos de la oligarquía, la aplasta en medio de dos vertientes contradictorias. Mientras le inyecta en forma de publicidad masiva toda clase de productos, placeres y un estilo de vida que solo puede ser disfrutado por la élite, la va ahorcando económicamente con los créditos indexados, la liberación de precios, la devaluación, la estafa permanente del poder económico buscando el retorno de lo poco que les pagaba en salarios a sus empleados.

La Revolución Bolivariana rescata a la clase media, la salva de la bancarrota a que ha sido sometida por más de veinte años consecutivos. Aboga por ella, expropia bancos que se habían convertido en sus verdugos. La Revolución asume con responsabilidad la lucha en contra de la perversidad de los intereses variables, la estafa inmobiliaria, la adquisición de vehículos a menor precio y exentos de la guillotina bancaria. Le recupera el poder adquisitivo, le mejora sustancialmente el acceso a la educación, a la alimentación, la dignifica. Sin embargo y a pesar de ser la clase más beneficiada por la Revolución Bolivariana, muchos de ellos terminaron asumiendo la propaganda macartista como un problema real que debían enfrentar. Esto último, repito, parte del proceso alienante que el capitalismo sigue imponiendo en el pueblo venezolano; proceso alienante enraizado desde la colonia, en extremo racista y clasista.

Ahora, sin darle mucho mérito a las encuestas previas a los resultados del 7 de octubre, cabe hacerse la pregunta siguiente: ¿Por qué hay una diferencia tan pronunciada entre la Aceptación de la Gestión del Comandante Chávez y los resultados obtenidos en las pasadas elecciones?

Revolución versus Gestión

Hasta las elecciones del 2006, el Comandante Chávez como líder del proceso y sin evadir ninguna responsabilidad, no era tocado por las gestiones u opiniones emitidas por los responsables de ministerios, gobernaciones, alcaldías e instituciones del Estado y la derecha se cuidaba de atacarlo directamente. Su posición crítica y radical ante la ineficiencia, la burocracia y la corrupción ha sido siempre frontal. Todos hemos sido testigos de su permanente lucha por profundizar la revolución y erradicar estos tres elementos tan perniciosos a la Revolución. No obstante, también es cierto que el pecado original del lastre que heredamos de la IV República en esa materia, ha sido reeditado en algunos sectores del Estado y no es menos cierto que en la administración pública, estadal e institucional se siguen presentando taras focalizadas o reductos de ineficientes burócratas corruptos que no han entendido la urgencia del parto que nuestro pueblo ha ido generando al lado del Comandante Chávez.

Pésima o regular, algunas gestiones han sido desviadas obedeciendo a intereses personales, privilegiando a grupos o sectores que no permiten consolidar la articulación con las clases populares, con las comunas, con aquellos que desean fervientemente participar de la socialización de los presupuestos, priorizando las demandas de los más necesitados. De allí que el discurso pedagógico del Comandante Chávez termine contradiciendo, molestando y confundiendo a algunos sectores del pueblo, con el consiguiente riesgo de anarquizar la masa.

Estas debilidades han sido expuestas; algunas han sido resueltas, pero como debilidades se han convertido en insumo multiplicado y potenciado por los medios de comunicación privados y es muy difícil revertir imágenes de un pobre que se muestra desilusionado, pues un solo pobre que no sea atendido es acaso reflejo de nuestra ineficiencia. Muy claro lo expresó Ernesto Che Guevara:

“Sean capaces de sentir, en lo más hondo, cualquier injusticia realizada contra cualquiera, en cualquier parte del mundo. Es la cualidad más linda del Revolucionario”

Es por ello, que la gestión revolucionaria debe ir acorde a los planteamientos e instrucciones del Comandante Chávez. No vamos a erradicar totalmente las taras burocráticas que originan focos de corrupción o ineficiencia o indolencia administrativa; ningún país ha podido eliminar en su totalidad lo que es una debilidad humana, provocada o natural de quienes no terminan de ser integrados en un sistema que debe estar en permanente vigilancia moral. Pero, el ejemplo representado en la figura del Comandante Chávez debe ser norte, acimut, de aquellos que tienen más responsabilidad que privilegios; pues es una responsabilidad que los divorcia de cualquier afán o lucro personal o de intereses bastardos que financian feudos para enriquecerse. No es extraño encontrarnos con comunas obedientes al poder local que son presentadas como ejemplo de gestión y otras comunas declarándose en rebeldía por no aceptar manejos presupuestarios ajenos al interés popular. El pueblo otorga responsabilidades nunca poder. El Comandante como líder de la Revolución Bolivariana otorga responsabilidades nunca poder.

La gestión es determinante, porque de ella se desprenden dos armas muy poderosas. La formación del individuo ante la presencia de una gestión fuerte que está avalada por el discurso pedagógico del Comandante Hugo Chávez y la posibilidad de facilitarnos a quienes ejercemos el humilde rol de comunicar, una carpeta enorme de razones para desarmar el ataque mediático del enemigo.

Revolución versus Gestión versus Comunicación

Si algo ha demostrado la extrema derecha es tener capacidad para manipular la información. Sea utilizando medias verdades, manejando mentiras o construyendo desde la base de nuestros errores, la canalla mediática utiliza todos sus recursos para envolver al pueblo… ¡Y lo ha hecho..! ¡Y lo sigue haciendo!

El Comandante Chávez, dos días después de la victoria del 7 de octubre, declaró ante los medios de comunicación y dijo algo que es absoluta y totalmente cierto:

“No solo derrotamos a los partidos de oposición, a la extrema derecha. En realidad derrotamos al imperialismo norteamericano y su maquinaria de propaganda…”

En esa rueda de prensa, el Comandante Chávez ordenó hacer una evaluación y estudio ante las nuevas armas utilizadas por el enemigo en cuanto a guerra psicológica, ahora manejándose en el área de la telefonía celular, mensajería de textos, pines, todos desde robots instalados desde el exterior, incluso algunos desde nuestro país.

Las redes sociales que, sin duda, son dominadas por la canalla golpista, también generaron matrices desestabilizadoras. No obstante, en la web hemos avanzado de forma acelerada y productiva. Basta con ubicarnos en el escenario de abril 2002, donde apenas dos páginas web (antiescualidos.com y redbolivariana.com) estaban participando de la defensa de la Revolución Bolivariana.

En la noche del 11 de abril, redbolivariana.com estaba fuera de servicio y antiescualidos.com apenas pudo preservarse informando sobre el “Blackout” de los medios de comunicación privados hasta avanzada la tarde del 12 de abril cuando fue atacada y puesta fuera de la red. Hoy contamos con una amplia participación en la red de órganos informativos del Estado y de colectivos que enriquecen la comunicación y opinión alternativa. Pero, no es suficiente.

El Comandante Chávez exponía el pasado 21 de octubre, que el esfuerzo por construir un Sistema Nacional de Medios aún no se había concretado y es cierto. Estamos obligados a ser autocríticos y entender que tenemos la obligación de articular, armar, construir un sistema de información y respuesta inmediata a quienes generan matrices desestabilizadoras.

El problema está en la ubicación de vocerías y la participación integral de todos los medios, incluyendo alternativos y comunitarios, su rol de vanguardia y la uniformidad de información sin que ésta anule la rica gama de opiniones que se generan en los diferentes colectivos. En lo macro, ofensiva total de información homogénea. En lo micro, las regiones, las comunas, la defensa y la autocrítica. Pero, lo que sí está muy claro, es que todo ese movimiento de comunicadores alternativos y comunitarios, deberían formar parte de un muy fuerte cañón informativo en defensa de la Revolución Bolivariana y el Comandante Hugo Chávez.

Por otro lado, es necesario reunir toda la información que emana de las misiones, de los ministerios del Poder Popular, del Estado en conjunto, para obtener insumos que homogenicen la información y nutran al pueblo de la verdad.

Una de las fallas más añejas y reiterativas que tenemos, es la de no poder contar con informaciones precisas y relevantes de la obra del gobierno revolucionario. Cada ministerio, cada gobernación, cada alcaldía, cada institución del Estado, debe tener –si es que no lo tiene–, un departamento de prensa que dedique tiempo y esfuerzo en hacer una recopilación de las obras que ha hecho o que están en proceso para ser enviados al MINCI y su correspondiente difusión. Y no estoy hablando de micros personalistas destinados a maquillar la imagen de un funcionario. Ese tipo de micros adolecen de una honesta información que provenga del Poder Popular y más bien reflejan la distancia existente entre gestión y propaganda.

Si algo es absolutamente cierto es que la verdad ha sido, es, y siempre será, nuestra mejor arma de combate en contra del fascismo mediático.

Para poder dar el salto cultural que nos permita ir más allá del punto de no retorno que tantas veces nos ha anunciado el Comandante Chávez, tenemos que hacer efectiva la palabra Revolución. El Comandante nos guía, instruye, dirige. En consecuencia la gestión debe ir acorde a esa dirección que ha señalado el Comandante a fin de causar el impacto necesario que convenza, que moralice, que sirva de canto de batalla a todos aquellos que aún pueden ser manipulados por el discurso fascista.

La Revolución es gestión y la Revolución con gestión efectiva es información generadora de victoria.

Mario Silva García


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  • Dilcia Gil

    Excelente artículo, hay que verdaeramente darle más difusión a los logros de la Revolución

  • Mcpacheec

    Excelente solo hizo falta agregar la necesidad de recomenzar un proceso de REEDUCACIÓN en los distintos institutos públicos que prestan servicio al publico en general para seleccionar y decantar las personas NO afectas al proceso que se dedican a sabotear y retrasar  los procesos y actividades que en ellos se realizan esto con el fin de acabar con muchos de los malestares que esto provoca en el pueblo.

  • Alberto Diaz

    Dejo de ser
    Chavista hasta este momento de mi vida¡ Le pido a Dios desde lo más profundo de
    mi corazón y mi alma, que envíe a Venezuela un líder con los pantalones y las
    agallas para gobernar. O que de alguna u
    otra forma, interceda en el presidente Hugo Chávez, creador y líder de esta revolución, para que la misma
    tome el rumbo ideal y permita que se mantenga en el tiempo y en el espacio. Un líder
    que ponga mano dura a ladrones, delincuentes y corruptos, sin excepción de clase social o partido político. Un gobierno que infunda respeto y autoridad, (que
    a las personas les de miedo robar, delinquir o hacer cualquier actividad u operación
    que no esté dentro de los términos legales,
    (judiciales, sociales, morales).
    Que haga pagar al ladrón, corrupto y estafador. Un gobierno que siga
    impulsando el poder social pero bajo normas establecidas que sean
    inquebrantables. Yo apoyo la revolución desde
    su comienzo, pero en este momento (13/02/2013) me doy cuenta que está tomando
    otro rumbo que no es el que esperaba. Me
    da dolor ver en la actualidad, que todas las políticas sociales están corrompidas,
    simplemente por el manejo incorrecto que le dan las personas que las dirigen,
    que no se cumplan las leyes, y que para todo haya dinero de por medio. Que ya la gente no quiera trabajar por su país,
    sino por sus intereses personales. Que algunas
    personas maten y roben a su prójimo sin ningún dolor y sin consecuencia alguna. Que el alto mando de gobierno (gobernadores,
    alcaldes, concejales, diputados) y directores de instituciones solo busquen enriquecerse,
    y no le importe el pueblo. Que nadie
    pague por sus crímenes. Presidente Chávez
    está a tiempo de corregir todo esto, de lo contrario le pido a Dios que escuche
    mis suplicas. Y les aclaro que Henrique
    Capriles Radonski no es ese líder que necesitamos. Si de alguna u otra forma debemos sacrificar
    un poco la democracia para enrumbar el socialismo debemos pagar el precio de
    muchos años de gobiernos. En la época de
    Marcos Pérez Jiménez la gente respetaba y temía, las obras se ejecutaban, y se cumplían las
    leyes (no viví esa época solo escucho los
    relatos de las personas). En ningún momento
    deseo que vuelvan tiempos de represión solo quiero que el líder que deseo, sea
    un equilibrio entre lo radical y lo racional.
    No soy oposición ni la voy apoyar,
    solo soy una persona en espera de un cambio que enrumbe a nuestro país y a la revolución
    bonita.